En la vida, todas y cada una de las personas
llega a donde su nivel de competencia los
lleva. Cuando por más que lo intenten no
pueden ir más allá, lo que domina es su
nivel de incompetencia.
Eso mismo le pasó el domingo a nuestra
selección de futbol. No les ganó el equipo
Inglés, sino su nivel de incompetencia.
Llegaron, anotaron, hasta dónde sus
habilidades se lo permitieron. Y hasta ahí
pudieron. No dieron más. A pesar de tener
vencidos y arrinconados e los ingleses,
simplemente no pudieron anotar otro gol.
Se estrellaron en su nivel de incompetencia,
como lo indica el principio de Peter quien
señala que: en toda jerarquía -o juego-,
todos los competidores ascienden hasta
llegar a su nivel de incompetencia.
Así de sencillo… y cruel.
Y ahora regresamos de lleno a nuestra
realidad nacional. A nuestro nivel de
incompetencia histórico.
NO HAY FORMA DE SOBREVIVIR SIN T-MEC
Para los expertos en comercio y los enclaves
de las consultoras internacionales y del
sector financiero, intentar negar que el
rechazo de Donald Trump a ratificar
el T-MEC llevará a México rápidamente a una
crisis económica, que podría luego derivar
en una crisis social y política, es intentar
ocultar virtualmente el sol con un dedo.
No hay forma de autoengañarse, dicen al
gobierno de la presidenta Claudia
Sheinbaum.
Llevar al T-MEC a revisiones anuales es
simplemente someterlo a un proceso de
disolución.
Nada será igual a los últimos años del T-MEC
en adelante.
De entrada todos los proyectos de inversión
y producción de las grandes empresas y del
capital, ya pararon. Si acaso hay alguna
reinversión e simplemente para intentar
salir del problema lo mejor posible,
indican.
Una voz de gran influencia y respeto, entre
todas las que se han escuchado en los
últimos días sobre este caso, es la de José
Ángel Gurría, exsecretario de Hacienda
de México y secretario general de la OCDE
durante 16 años.
Preguntado si México podría transitar sin
graves consecuencias este trance del rechazo
de Trump a ratificar el T-MEC, Gurría responde:
“… no, no podría… habría que recordar que
(en México) exportábamos 50,000 millones de
dólares en 1994 y hoy exportamos más de
600,000 millones de dólares, o sea, 12 veces
más, 13 veces más... y eso solo lo hemos
logrado en virtud del NAFTA primero, y del
T-MEC ahora…”, precisa.
Llevar al T-MEC a una cadena de revisiones
anuales generará una gran vulnerabilidad e
incertidumbre para México.
Su enorme dependencia comercial de EU, en
casi del 80 por ciento de sus exportaciones,
hace que revisiones anuales perpetuas y la
aplicación de aranceles más los factores
internos, como las recientes reformas
legales que frenan la inversión derivarán
inevitablemente en una larga agonía
económica, y esta en una indudable crisis.
Todo eso apunta a la destrucción de la
certidumbre para los inversionistas.
Indica que si bien el T-MEC no resuelve
todos los problemas de México, sin el T-MEC
nada caminaría en este país.
MIER SIGUE LA LÍNEA OFICIALISTA
Un claro ejemplo de la narrativa del
oficialismo respecto al rechazo de Trump a
ratificar el T-MEC lo dio Ignacio Mier,
líder de Morena en el Senado y presidente de
la Junta de Coordinación Política en esta
cámara.
En su intento por mantener la confianza de
inversores y de la población, el senador
poblano dijo que es falso que EU haya
renunciado a este acuerdo, pues existe una
relación de interdependencia no sólo en
factores como la población y la seguridad,
sino en materia comercial.
Y afirmó que pese lo ocurrido los mercados
financieros reflejan confianza, porque hay
estabilidad económica en nuestro país,
y que los mexicanos pueden estar
tranquilos a pesar de que el T-MEC
será revisar anualmente.
“En su conjunto, tanto Estados Unidos como
México estamos satisfechos. Le ha ido bien a
México, le ha ido muy bien a Estados Unidos
y le ha ido también muy bien a Canadá”,
concluyó contra toda lógica.
O sea…
BOLAÑOS -del PV- SERÁ PRESIDENTE DE
DIPUTADOS
En un abierto intento por evitar que el
Partido Verde siga con actitudes
independentistas dentro del oficialismo, Ricardo
Monreal coordinador de la mayoría de
Morena y presidente de la Junta de
Coordinación Política en San Lázaro cabildea
darle la presidencia de la Cámara de
Diputados para el tercer año de esta
legislatura al diputado oaxaqueño Raúl
Bolaños, vicecoordinador del PV en esta
cámara.
El diputado del Verde sería ratificado a
fines de agosto próximo y sustituiría el
primero de septiembre en el cargo a la
panista Kenia López-Rabadán, quien se
retirará con el reconocimiento de todas las
fracciones a su equilibrada y firme
conducción de los trabajos legislativos y de
los debates.
Con esta nominación Monreal cumpliría con lo
establecido en la Ley Orgánica del Congreso
General, que indica que la presidencia de la
Mesa Directiva debe alternarse durante cada
legislatura entre los tres grupos
parlamentarios con mayor representación.